martes 30 de junio de 2009

Mentiras e incoherencias sobre la energía nuclear

Hace tan solo unos días, el Presidente del Gobierno realizó una serie de afirmaciones durante una entrevista concedida al programa “Las Mañanas de 4” respecto a la energía nuclear y, concretamente sobre la central nuclear de Santa María de Garoña. Es conveniente puntualizar dichas afirmaciones, en cuanto que, la gran mayoría de ellas son falsas, tal y como ha denunciado Neclonor, la empresa propietaria de dicha planta.

Zapatero dijo textualmente “En el mundo sólo hay una central nuclear en funcionamiento con más de 40 años y se va a cerrar dentro de 2. Es en el Reino Unido”. Pues bien, la realidad es que en Estados Unidos hay actualmente una central nuclear que ha superado los 40 años (Oyster Creek) y tiene permiso de funcionamiento hasta los 60 años; adicionalmente, existen otras 8 centrales también en EEUU que hoy por hoy llevan entre 38 y 39 años funcionando, y que han recibido autorización para operar hasta los 60 años; en Suiza, dos centrales que llevan operando más de 38 años, disponen de permiso de operación indefinido.

Asimismo, el presidente de España aseguró que “en el mundo sólo hay 6 centrales nucleares que tienen un escenario de prórroga para sobrepasar la edad de los 40 años”. Mentira, Sr. Zapatero. En el mundo existen actualmente 58 centrales en operación con permiso para operar hasta los 60 años: 54 en EEUU, 4 en Suiza y 1 en Holanda. Adicionalmente, otras 19 centrales en EEUU están a la espera de recibir la autorización para operar hasta los 60 años.

Y sigamos con la tercera de sus grandes patrañas: “Sólo hay una central nuclear en construcción en el mundo”. Una vez más hay que rectificar al Presidente porque, a día de hoy, en el mundo hay 50 centrales en construcción –China (14), Rúsia (8), India y Corea (6), Japón y Rumania (3), Eslovaquia, Ucrania y Taiwan (2), y EEUU, Francia, Argentina y Finlandia (1). Asimismo, otras 51 se encuentran en proyecto: China (13), Japón (12), India y EEUU (8), Rusia (5), Corea y Sudáfrica (2), y Brasil (1).

Los telespectadores siguieron tragándose afirmaciones tan erróneas, como falsas, hechas ni más ni menos por el máximo dirigente de nuestro país. Zapatero no se cortó a la hora de afirmar que “cuando llegamos a una central con 4 décadas de funcionamiento, la norma ha sido que deje de funcionar, la excepción es la prórroga”. Pues bien, sabemos que en Estados Unidos, de las 104 centrales en funcionamiento, hay 54 que tienen autorización para operar hasta los 60 años y 19 más que están en proceso de evaluación. Es decir, un 70% del parque nuclear de EEUU está en el proceso de operación hasta los 60 años.

Desde el Partido Popular, acostumbrados ya a las mentiras de Zapatero, queremos dejar clara nuestra postura sobre Garoña. Estamos a favor de prolongar la vida útil de esta central nuclear, coincidiendo con la opinión de los expertos. Concretamente, el Consejo de Seguridad Nuclear ya ha dicho que la central, cuya vida útil termina en 2011, puede continuar 10 años más si se realizan ciertas actualizaciones.

Siendo segura la central, no hay un motivo para que no se avale su continuidad, por lo que la "demagogia" política no debe imponerse a un criterio técnico por el que siempre se ha guiado el PP en esta materia. Sin embargo, estamos convencidos de que Rodríguez Zapatero la va a cerrar por prejuicios ideológicos, sin atender a los intereses generales de los españoles. En este sentido, el propio presidente ha tomado una postura contraria a destacados dirigentes socialistas, como Felipe González o Joaquín Almunia (actual Comisario de Asuntos Económicos de la Unión Europea).

Si finalmente se concreta el cierre de la central, Zapatero tendrá que explicar qué energías vamos a consumir en España y si seguiremos siendo, por los siglos de los siglos, un país dependiente y comprando la energía nuclear a Francia. Son las mentiras y las incoherencias de un presidente y de un gobierno socialista.

Dolors López Aguilar
Presidenta del PP de Lleida

jueves 11 de junio de 2009

Los ciudadanos prefieren al PP

El Partido Popular ha ganado las elecciones europeas como pronosticaban todas las encuestas, y es que tan solo un año después de las elecciones generales, el gobierno ha perdido la confianza de los ciudadanos. Nunca un gobierno, en tan poco tiempo había dilapidado su credibilidad y apoyos. El resultado supone una desautorización de la estrategia gubernamental de los últimos meses, no solo en lo que respecta a la crisis económica, sino también a las políticas radicales de izquierdas que no comparten ni sus propios correligionarios y me refiero a la ley del aborto y la píldora del día después.

Contrariamente a lo sucedido en España, los gobiernos de otros países que también sufren la crisis económica, han recibido el respaldo de sus ciudadanos, como es el caso de Nicolás Sarkozy en Francia, Ángela Merkel en Alemania o Silvio Berlusconi en Italia. Por lo tanto, no es tan solo la crisis lo que ha castigado a Zapatero, sino su mala gestión, los engaños y la tasa de paro que es, con mucho, la más alta de Europa.

Más de 4 millones de parados desacreditan al gobierno socialista, y más si se tiene en cuenta que su gran promesa electoral fue el pleno empleo, y no solo no se ha logrado, sino que ahora resulta que de cada diez parados europeos nueve son españoles. Cuando se hacen las cosas mal y no se tienen soluciones para hacer frente a los problemas que afectan gravemente a los ciudadanos españoles, entonces, a nadie debe extrañar que éstos, en la primera oportunidad que tienen, les pasen factura.

Además, hay que añadir que esta vez no les ha funcionado a los socialistas el voto del miedo a la derecha, porque este cuento de que viene el lobo ya no se lo cree nadie. De un gobierno se esperan propuestas y soluciones a los problemas y no descalificaciones al contrario. La cultura del no, no conduce a nada y desde luego si lo que pretendían era movilizar a los electores en contra del Partido Popular, a la vista está que no lo han conseguido. Porque la realidad es que el PP ha obtenido una victoria clara que demuestra que es el depositario de la confianza de la mayoría de ciudadanos.

En Catalunya, el PPC ha mantenido sus votos, con un ligero aumento que nos permite afrontar con ilusión y con buenas expectativas la próxima contienda electoral, las elecciones autonómicas, que se celebrarán con un importante desgaste del tripartito, como ha quedado demostrado en estas elecciones con una elevada pérdida de apoyos. En la provincia de Lleida también hemos consolidado nuestro voto y el PP ha conseguido ser segunda fuerza política en la capital, es decir, en Lleida ciudad, lo cual supone un aliciente más para seguir trabajando al servicio de todos los ciudadanos, a los que quiero agradecer muy sinceramente el apoyo y la confianza que han depositado en el Partido Popular.

El PP, muy al contrario de lo que hacen los socialistas, es un partido que cumple los compromisos adquiridos con los ciudadanos. Así, tal como nos comprometimos durante la campaña electoral, no me cabe ninguna duda que los dos eurodiputados catalanes del PP, Aleix Vidal-Quadras y Santi Fisas, lucharan en Bruselas para conseguir que no se amplié ni una hectárea más las zonas ZEPA del Segarra-Garrigues -ya que se pone en peligro la viabilidad de este canal, tan importante para la economía y la agricultura leridana-, y para que nuestro primer y más emblemático monumento, la Seu Vella de Lleida, sea declarado Patrimonio de la Humanidad, tal como pide la Associació Amics de la Seu Vella y desean todos los leridanos.

El 7 de junio, los ciudadanos expresaron libremente en las urnas su malestar y decepción con las políticas del gobierno socialista, con las que ya no creen, y le dijeron a Zapatero que ya están hartos de tanta mentira y demagogia, y que lo que hace falta en este país es aire fresco, políticas realistas y efectivas y políticos preparados, con iniciativa y que sean capaces de sacarnos del pozo de la crisis en el que nos ha hundido Zapatero. Son, en definitiva, las políticas del centro-derecha que gobierna en los países más importantes y avanzados de Europa y que han sido revalidadas en las urnas por sus ciudadanos. Aquí en España, Zapatero ha suspendido, y cuando un presidente del gobierno, no solo pierde la confianza de sus ciudadanos, sino que les da la espalda, lo mejor que puede hacer es irse a su casa y convocar elecciones para que los ciudadanos puedan elegir a un nuevo presidente que sea más responsable y capaz.

Dolors López Aguilar
Presidenta del PP de Lleida

martes 14 de abril de 2009

Dinamizar el mercado de trabajo

En el año 2007 parecía que España había llegado al nivel de los países más adelantados, tras haber superado en renta per cápita a Italia –algo que hoy ya hemos perdido- y se acercaba a Francia y Alemania. En abril de 2009, las cifras demuestran que el contraste es dramático, especialmente a lo que se refiere a la peor evolución del desempleo. En menos de un año, hemos visto que las cifras de desempleados han pasado desde niveles inferiores a los dos millones de personas, con tasas de paro en torno al 8%, a una cifra que supera los 3,5 millones y una tasa del 14 %. Esta tendencia va a continuar a lo largo de este año y alcanzaremos los cuatro millones de desempleados y tasas del paro cercanas al 18 %.
No se debe olvidar que en marzo de 2004, cuando el PSOE tomó las riendas del país, el número de personas desempleadas era de 2.181.546, y que en febrero de 2009, nos encontramos con un incremento de más de 1,3 millones de parados. A esta deplorable situación, hay que añadir que en 827.200 hogares todos sus integrantes se encuentran en el paro. Además, se está cebando con las personas con menor nivel de estudios, que cuentan con menor flexibilidad para poder escapar de la situación de desempleo, y entre los jóvenes, muchos de los cuales buscan hoy su primer empleo.
¿Cuál es la causa de la degradación tan intensa del mercado de trabajo en tan poco tiempo? La respuesta se resume en que en los últimos cinco años el Gobierno de Zapatero no ha alimentado con nuevas reformas un modelo que, con el impulso de los Gobiernos de Aznar, permitió la creación de 8 millones más de empleos en poco más de diez años.
El espejismo de 2007 se ha venido abajo estrepitosamente por causas internas –la ausencia de las necesarias reformas− y por una crisis de deuda externa que ha puesto de manifiesto que no hemos sido competitivos. En definitiva, la situación actual es el resultado de la conjunción de la crisis financiera internacional, la crisis del sector inmobiliario, la restricción financiera interna y la pérdida de competitividad de nuestra economía. La salida de esta situación no puede basarse en la improvisación, ni serán útiles parches como el del estímulo del consumo interno con mayor gasto público, ni medidas que fomenten el proteccionismo y la intervención del Estado en la economía.
Lo que se requiere es un plan organizado de actuaciones que incremente la competitividad de la economía española. Las actuaciones que se lleven a cabo tienen que promover la recuperación de la confianza en nuestra economía. Desde el Partido Popular creemos que las medidas necesarias deben moverse en al menos tres direcciones: reformas estructurales, actuaciones fiscales y una amplia reforma del marco de relaciones laborales.
En el primero de los ámbitos mencionados, es esencial impulsar el desarrollo de infraestructuras productivas, así como el estímulo a la implantación de las tecnologías de la información y las comunicaciones en las pequeñas y medianas empresas. Además, es fundamental poder contar con energía barata, por lo que es necesario retomar el debate sobre la energía nuclear.
En cuanto a las reformas fiscales, apostamos por aquellas que reduzcan los costes empresariales, como la supresión del Impuesto de Sociedades y una reducción de las cotizaciones sociales como vía para dinamizar el mercado de trabajo.
En el terreno de las reformas del marco laboral, dada la rigidez que hoy tiene dicho marco en España, parece inevitable que la variable con la que se realiza el ajuste para recuperar la competitividad sea el empleo. Por ejemplo, en España es hoy más fácil despedir trabajadores que bajar salarios, y eso que despedir es ya bastante complicado.
Como consecuencia, se han producido reacciones equivocadas, motivadas por el intento de proponer “parches” a la situación actual. Como ejemplos, citar los planteamientos sindicales que proclaman que “lo importante es proteger a los desempleados”, en lugar de intentar que crezca menos el desempleo; o los planteamientos del Ministerio de Trabajo e Inmigración, que ha señalado que “el problema es el exceso de flexibilidad y la prueba de ello es que ha habido muchos despidos en el último año”, en lugar de entender que la falta de flexibilidad hace que el despido vaya en muchas pequeñas empresas acompañado del cierre del negocio.
Frente a estos planteamientos, hay que sustituir el marco laboral actual por otro más moderno y flexible, comenzando por el sistema vigente de negociación colectiva, que se ha convertido en una máquina de destrucción de empleo y, al mismo tiempo, es necesario cambiar las relaciones laborales en el seno de las empresas, muy afectadas por cuestiones de tipo burocrático, en la línea del intervencionismo de la Administración.
Dolors López Aguilar
Presidenta del PP de Lleida

viernes 6 de marzo de 2009

Per una igualtat plena

El Dia Internacional de la Dona Treballadora commemora la lluita per la participació en igualtat amb l’home en la societat. Aquesta data que celebra les Nacions Unides i és festa nacional en alguns països, es va iniciar a finals del segle XIX amb una jornada específica per la dona i els seus drets.

La data del 8 de març fa referència als fets que es van produir a l’any 1908, quan 146 dones treballadores d’una fabrica tèxtil de Nova York, van morir calcinades per negar-se a abandonar el tancament, en el que denunciaven les condicions de treball que rebien.

Des d’aleshores ha passat un segle, i el cert és que el paper de la dona a la societat actual no té res a veure amb el que tenien en aquell moment. Però alguna cosa deu passar quan encara tenim que celebrar aquest dia.

Per aquest motiu, les dones venim demanant des de fa molts anys una major presència en els àmbits de representació. No només com un deure moral, ja que la democràcia té en compte les demandes de tots els ciutadans, sinó com una possibilitat per enriquir la pròpia democràcia.
Formem part dels òrgans directius dels partits polítics, ocupem llocs en l’administració, impartim coneixements en la Universitat i integrem el gruix dels educadors en ensenyament mitjà, i, malgrat tot, encara es reconeix i es valora poc la nostra presència i la nostra tasca.

Legalment hi ha una igualtat efectiva, fins i tot en alguns casos, una discriminació positiva, com en les llistes electorals que obliguen a una representació equilibrada entre homes i dones, que no comparteixo, perquè jo com a dona em nego a tindre un càrrec per quota.

Aquesta igualtat legal no es correspon en moltes ocasions amb una igualtat real. Les lleis van per davant de la realitat social. I una de les discriminacions més difícils de combatre en aquest sentit és la corresponsabilitat per la cura dels fills, per la qual cosa és imprescindible, per fer front a aquesta discriminació, la creació de més i millors infraestructures socials.

Aquest 8 de març ve marcat per una situació de crisi econòmica, i malgrat que l’atur afecta per igual homes i dones, aquestes continuen patint una discriminació laboral i salarial.
Segurament, les dones de fa un segle es sorprendrien molt favorablement amb la situació actual, però està clar que encara queda molt per arribar a la plena igualtat, i mentre continuarem amb la celebració, tot esperant que les dones que no puguin participar activament, confiïn en la capacitat i experiència d’aquelles altres que sí ho fan, i valorin el treball de totes aquelles dones que habitualment, a diferents nivells, participen i participem en la construcció d’una societat més tolerant, menys violenta i amb millors condicions de vida per tots, dones i homes.

Dolors López
Presidenta del PP de Lleida

viernes 13 de febrero de 2009

L'agricultor és el primer ecologista

Sembla que el que toca quan està en joc el futur i la supervivència de les persones, dels ciutadans als quals es governa és aplicar el sentit comú i fer prevaler per sobre de qualsevol altra consideració la defensa dels seus interessos. Cap projecte col·lectiu arribarà a bon port si els qui l'integren donen mostra de diversitat de criteris o interessos.
No és possible lluitar contra tot el que avui dia amenaça el benestar de les persones si dins del mateix vaixell n’hi ha amb objectius inconfessables o massa fidels a la seva ideologia. Primer que tot els interessos de la gent, el seu futur, després, sempre després, la ideologia.
El gran projecte del Canal Segarra-Garrigues i la lluita contra les successives ZEPA que s'han anat establint per part de la Unió Europea exigia que tots defenséssim amb la mateixa fe uns interessos que estan per damunt d'electoralismes i maximalismes ideològics. Això és el que els partits que les darreres dècades han governat Catalunya no han fet. Les conseqüències arriben ara i les paguen la gent del camp lleidatà.
La gran obra iniciada pel Govern del Partit Popular i que era el fruït d'una aspiració col·lectiva mereixia ser defensada pels polítics de tots els partits des d'una perspectiva on prevalguessin les persones, les seves necessitats i deixés de banda electoralismes de curta volada.
Hi ha causes, lluites, que no admeten dubtes ni ambigüitats com les que, sovint, han exhibit els consellers de la Generalitat responsables d'aquests temes. Agricultura i Medi Ambient defensant interessos oposats. La realitat no admet aquestes frivolitats.
Molts dels problemes que ara sorgeixen són fruit d'una tendència a ignorar la realitat per part d'uns polítics que combinen un ecologisme mal entès amb un entreguisme endèmic a l'hora de negociar amb Europa el futur de la nostra agricultura.
Brussel·les anuncia la creació d'una nova zona de protecció d'aus de 20.000 hectàrees que segons tots els sectors afectats podria posar en perill la viabilitat del canal Segarra-Garrigues. Les primeres recomanacions de Brussel·les sobre zones de protecció d'aus no van ser escoltades. La manca de criteri per part del Govern català era evident i no es van saber presentar alternatives coherents ni consensuades amb el territori.
Es va aplicar una estratègia d'ulls clucs pensant que no passaria res i es va continuar amb el projecte de construcció. Lògicament, les sancions van arribar inexorablement posant contra les cordes el futur de la pagesia i la viabilitat de l'obra pública, junt amb l'AVE, més important de la darrera història de la nostra província.
Ara, i per afegir una nota més de color en aquesta comèdia de l'absurd, ens assabentem que la utilitzada per Brussel·les per saber per on talla i a quines zones afecta, ha sorgit d'estudis realitzats per organismes depenents de la Generalitat. Una vegada més secretisme i manca de diàleg en comptes d’elaborar una opció de consens entre totes les parts, portar-la a Europa i convèncer els seus dirigents de la possibilitat de combinar perfectament supervivència de les espècies protegides i agricultura.
Quelcom tan senzill com plasmar l'esperit d'aquell mític Compromís per Lleida que defensava racionalment la possibilitat que ecologia i explotació agrícola puguin conviure plenament, va ser deixat de banda per no se sap quines raons.
I és que ecologia i explotació de la terra poden conviure. S'ha demostrat que hi ha espècies d'aus que han sobreviscut gràcies a la presència humana. No hi ha incompatibilitat absoluta. El que sí que succeeix és que a l'hora de defensar el territori cap governant ha de deixar de banda els interessos reals de persones amb problemes reals per dedicar-se a fer electoralisme fàcil de conseqüències ruïnoses.
Ara, un cop la situació ha arribat a l'extrem de posar en perill milers d'economies familiars, és moment que tots els agents presentin un front comú encapçalat per una proposta que parteixi de la defensa aferrissada i ineludible de la supervivència de la nostra agricultura. Senyors, deixem-nos de jocs electoralistes.
Dolors López Aguilar
Presidenta del PP de Lleida

miércoles 11 de febrero de 2009

La mentida té les potes curtes

En enero de 2008, hace ahora un año, el presidente del gobierno, José Luís Rodríguez Zapatero, afirmaba que íbamos a llegar a un paro del 7 % y que la economía iba a crecer en torno al 3 %. Y calificaba al Partido Popular de antipatriota y catastrofista por advertir de lo que iba a venir, que es la situación actual con un paro de casi un 14 %.
Es imposible que hace un año el equipo económico del gobierno no supiera lo que iba a ocurrir, o como mínimo tuviera una idea aproximada.
Por lo que, la conclusión a la que podemos llegar es muy sencilla: Zapatero mintió, y lo hizo a sabiendas de que su mentira iba a descubrirse pronto, pero se trataba de ganar tiempo para llegar a las elecciones generales con el menor desgaste posible, y continuar en el poder, aunque fuese a base de engañar a los ciudadanos.
Mentir es grave, pero también lo es descalificar a la oposición, por decir la verdad y por ejercer la labor que le compete en un estado democrático. ¿Cómo se puede llamar antipatriota al que advierte de lo que va a ocurrir? Quizás el Sr. Zapatero preferiría una oposición silenciada, o mejor, no tener oposición, que es lo propio de los regímenes totalitarios. Pero el Partido Popular tiene el deber y el derecho de controlar al gobierno y denunciar lo que se hace mal, aunque a éste no le guste.
Y ahora sale el ministro Corbacho, después de conocerse el demoledor dato de que ya estamos en más de tres millones de parados, diciendo que no llegaremos a los 4 millones, como si nos estuviera haciendo un favor, cuando lo que hace es ofender a los parados e insultar su inteligencia. En España, se han superado los tres millones de parados, una cifra histórica.
Y en Lleida, con un 85,7 %, nos llevamos el record de ser la provincia catalana donde más ha aumentado el desempleo en los últimos doce meses. Tanto es así, que las oficinas de empleo de la Generalitat acabaron el año en Lleida con un total de 18.590 personas inscritas como parados, lo que supone un incremento de 8.580 desempleados más en doce meses.
Lleida es así la provincia donde más se ha disparado la pérdida de puestos de trabajo de toda Catalunya. Estos datos representan que cada día en las comarcas leridanas las cifras del paro se incrementaron en 23 personas, o lo que es lo mismo, durante el pasado año en la provincia de Lleida hubo un desempleado más cada hora.
Sólo en el pasado mes de diciembre, y a pesar de las contrataciones ligadas a la campaña de Navidad, el número de personas que buscaban un empleo sin encontrarlo en la provincia de Lleida se incrementó en 1.096.
Claro que todo esto no es de extrañar teniendo un gobierno de izquierdas, que tradicionalmente se llenan la boca hablando de políticas sociales, y luego son incapaces de llevarlas a cabo con un mínimo de competencia, porque está demostrado que este gobierno lo único que sabe hacer bien es mentir, aunque la mentira tiene las patas cortas, y al final acaba descubriéndose.
Dolors López
Presidenta del PP de Lleida